The song of (this) week VII: Pearl Jam: ‘Last kiss’ (1999)

Por María Moreno Pajuelo.

Pearl Jam es una banda de rock cuyos miembros son Jeff Ament (bajo), Matt Cameron (bateria), Stone Gossard (guitarra rítmica), Mike McCready (guitarra principal) y Eddie Vedder (voz), formada en 1990 en Estados Unidos, Seattle. El grupo ha vendido unos 30 millones de álbumes en Estados Unidos y 60 millones en todo el mundo desde su debut, por lo que esta considerado uno de los grupos más importantes de la década de 1990. Last kiss es una canción escrita en realidad por el georgiano Wayne Cochran en 1962. Treinta y tres años después la canción volvió a la escena musical gracias a la interpretación de Pearl Jam. El dinero que recaudó la canción (diez millones de dólares) fue donado a los refugios de la guerra de Kosovo. Primero fue un single navideño que más tarde se convirtió en un single que en 1999 la banda se vio obligada a lanzar debido a la popularidad que había alcanzado en EEUU. También forma parte del disco ‘Lost Dogs‘ de Pearl Jam, lanzado en 2002.
Cochran escribió la letra de esta canción inspirado en un accidente automovilístico. La canción cuenta el accidente de coche que tienen dos jóvenes. La muchacha muere, y el muchacho durante la canción describe cómo debe comportarse para poder ir al cielo y estar de nuevo con ella. La amada le pidió que la abrazase, y con sus últimas fuerzas se fundieron en un beso.

We were out on a date in my daddy’s car
We hadn’t driven very far
There in the road, up straight ahead
A car was stalled, the engine was dead
I couldn’t stop, so I swerved to the right
I’ll never forget the sound that night
The screamin’ tires, the bustin’ glass
The painful scream that I heard last.

Oh, where oh where can my baby be?
The Lord took her away from me
She’s gone to heaven, so I got to be good
So I can see my baby when I leave this world.

When I woke up, the rain was pourin’ down
There were people standing all around
Something warm rollin’ through my eyes
But somehow I found my baby that night
I lifted her head, she looked at me and said
“Hold me darling just a little while.”
I held her close, I kissed her our last kiss
I found the love that I knew I would miss
But now she’s gone, even though I hold her tight
I lost my love, my life that night.

Oh, where oh where can my baby be?
The Lord took her away from me
She’s gone to heaven, so I got to be good
So I can see my baby when I leave this world.
Oooh~ ooooh~

The Song of the Week

Los habitantes de El Cuarto Bilingüe vamos a embarcarnos en los próximos meses en una estimulante aventura: ofrecer cada semana (a veces, dos veces por semana) una canción, con su letra, con su música, con su historia y con su todo.

Para ello, a los alumnos (para no que no se nos dispersen), les proponemos elegir alguna de las canciones que aparecen seleccionadas en alguna de las más solventes listas que, a la sazón, se encuentran en internet (aunque estamos, como siempre, abiertos a sugerencias):

.- Las 500 mejores canciones de todos los tiempos según Rolling Stone (wikipedia) y aquí la lista original con sus reseñas (web.archive.org).

.- 100 Tracks of the Decade (2000), NME.

.- Las 10 mejores canciones de la historia (Mojo)

.- Las 100 mejores canciones de todos los tiempos (Billboard)

Deben hacer con ellas (y luego enviar a elcuartobilingue arroba gmail punto com) algo parecido a lo que se ofrece en la siguiente muestra:

Aztec Camera: Walk Out To Winter (1983)

Walk out to Winter es, probablemente, la canción más famosa de un grupo, Aztec Camera, que dejó de serlo antes de publicar su primer largo, pues el resto de los miembros originarios de la formación dejaron solo (y con el nombre y los royalties) a Roddy Frame dos años después de darse a conocer con algunos singles. El disco al que pertenece, High Land, High Rain (1983), fue un bombazo entre aficionados, iniciados, seguidores y descubridores de la New Wave británica y, lamentablemente, nunca fue igualado por su artífice.

Aztec Camera – Walk Out To Winter (Spotify)

Walk out to Winter es, al cabo, la canción a un amor de verano (que ha de perderse en “el infinito laberinto de los efectos y las causas”), pero – a pesar de su magra letra- contiene mensajes fatalistas (you always wait this generation, the walk to wall) que la convierten casi en un icono generacional, cuyo significado, curiosamente, queda diluido (¿o reforzado por la contradicción?) por la optimista energía de la partitura.

Walk out to winter, swear I’ll be there.
Chill will wake you, high and dry
You’ll wonder why
We met in the summer and walked ‘til the fall
And breathless we talked, it was tongues.
Despite what they’ll say, it wasn’t youth, we hit the truth
Faces of Strummer that fell from your wall
And was left were they hung
So sweet and bitter, they’re what we found
So drink them down and
Walk out to winter, swear I’ll be there.
Chill will wake you, high and dry
You’ll wonder why.
Walk out to winter, swear I’ll be there.
Chance is buried just below the blinding snow.
You burn in the breadline and ribbons and all
So walk to winter
You won’t be late, you always wait
This generation, the walk to wall
But I’m not angry, get your gear
Get out of here and…

La profesora de inglés valorará extremely happy los comentarios hechos en la lengua de Elvis.

Warning (very serious): ‘Cut and paste’ will be detected and punished harshly, and ‘Google Translations’ (like this) will be detected too.

“Radio Encubierta” (“The Boat That Rocked”, Richard Curtis, 2009)

The Boat That Rocked (me niego a usar el título que le han puesto en España: lo mismo es la causa de sus audiencias también “encubiertas”), mentira más o mentira menos, cuenta en clave de comedia la historia de Radio Caroline, una emisora pirata que, entre 1964 y 1966, desde un barco fuera de las aguas jurisdiccionales británicas, emitía por onda media pop y rock las 24 horas del día, cuando las radios comerciales y la BBC sólo dedicaban la la música que cambió el mundo programas semanales de un par de horas.

Con un elenco impresionante (Philip Seymour Hoffman, Bill Nighy, Nick Frost, Kenneth Branagh, Jack Davenport, January Jones, Emma Thomson) y una banda sonora imposiblemente buena, algunos reprochan a su director (Richard Curtis: El diario de Bridget Jones, Cuatro bodas y un funeral, Mr. Bean, Notting Hill) que, con esa historia, haya preferido la risa fácil al relato comprometido de la lucha entre el sistema y los libertarios e incluso que, después de dos horas de fiesta, el happy end sea “inevitable”.

Yo, por el contrario, pienso que si lo que se quiere es no sólo evocar, sino elevar a la categoría de mito una época y una actitud, cuyos protagonistas, si no cambiaron el mundo, por lo menos creyeron que podían conseguirlo, la mejor opción era mostrar y regodearse en la esencia, esto es: optimismo, descaro, desinhibición, provocación, evasión, individualismo, hedonismo…, que si bien no es el resumen completo de lo que fue aquello (recordemos al director Robert Zemeckis cuando se defendía de algunas críticas progres por Forrest Gump: “sí, los 60 fueron tan buenos, tan buenos, que acabamos eligiendo a Nixon de presidente”) al menos es -mentira más mentira menos- lo que todo el mundo recuerda, dice que recuerda o sabe porque se lo han contado.

La película, con un trama delgadísima y un final perfectamente inverosímil, es una sucesión de gags -algunos memorables- que consiguen que en pocos minutos les hayas tomado cariño a todos los personajes positivos y que te den lástima, como tiene que ser, por descaradamente patéticos y arquetípicos, los negativos. Le sobra metraje y se desliza hacia la autosuficiencia en algunos momentos. Está correctamente rodada, el barco no aprisiona el relato en ningún momento y son muy plásticas -y también tópicas, pero encantadoras- las estampas de los oyentes que salpican la cinta, una plástica que recuerda a otra película sobre el rock (más equilibrada en su conjunto, mejor en muchos sentidos, también con Philip Seymour Hoffman y también basada en una historia real): Casi famosos.

(También en Atados a un poleo)

James Hunter, un héroe de nuestro tiempo.

jameshunterJames Hunter es un inglés de 47 años y toda su vida ha sido “un hombre con una misión”: convertirse, al decir de Van Morrison, en “el secreto mejor guardado del soul británico”. Eso consiste exactamente en triunfar (mejor sería decir ‘conseguir vivir de’, así que nos olvidamos de exactamente) sonando igual –pero igual- que los cantantes y las bandas de soul norteamericanas y británicas de la primera mitad de los 60. A las pruebas me remito:

No Smoke Without Fire:

Después de más de 25 años de carrera, grabando o no, pero sin dejar de tocar (ha formado parte del grupo de Morrison, por ejemplo), el reconocimiento le llegó (incluso con una nominación a los Grammy’s) en 2006 con People Gonna Talk, un disco perfecto en los parámetros que se impone Hunter y que exigen los aficionados, perfecto porque todas y cada una de las 14 canciones son buenas o muy buenas, sin un solo bajonazo y ni sombra de traición a “la esencia”, perfecto porque la banda suena como sonaría una igual o parecida hace más de 40 años (o sea, la edad de Hunter), perfecto porque a la producción sólo le habría hecho falta añadir los chasquidos del vinilo añejo para estar en condiciones de hacer pasar el disco por una antigua joya perdida del sello Stax y perfecto porque la voz de Hunter y el sentimiento que impone a lo que dice no se alejan ni un milímetro del canon que se autoexige, una autoexigencia que puede ser puro gozo para una audiencia un poquito avisada o iniciada.

It’s Easy To Say:

Una vez reconocido su esfuerzo vedaderamente heroico y dominando plenamente todos los resortes del género que es su pasión no tuvo problema alguno para sacar el año pasado The Hard Way, otro pedazo de disco y otro monumento al soul y a sí mismo.

The Hard Way:

It’s Easy To Say Lyrics:

It’s so easy to say I’m sorry
When the harm has already been done
But what about my nights spent crying
I still remember every one

It’s so easy to say I love you
It just trips off the tongue somehow
But what about your endless lying
For all I know you’re lying now

Well it’s easy to fool with a heart that’s true
But so hard to let go, don’t you think I know

It’s so easy to say forgive me
But the words of forgiveness won’t come
Now don’t you know how hard I’m trying
It’s so much easier said than done

(También en Atados a un poleo)

Janis Ian: “At Seventeen” (1975)

En el capítulo de Los Simpsons titulado El misterioso viaje de Homer,  el protagonista, tras ingerir varios chiles alucinógenos (concretamente de Quetzalzatenango en las oscuras selvas de Guatemala) que le da el jefe de policía en el janis_ianConcurso Anual de Chile con Carne de Springfield, tiene un viaje donde, tras ver varios prodigios y a la propia Marge deshacerse como polvo sobre la cúspide de una pirámide maya, un coyote le dice que tiene que buscar su alma gemela. Tras una bronca (otra) con Marge, Homer sale a cumplir el encargo del coyote y cuando, rechazado por todos, se acerca al mar presa de la desesperación, se oye At Seventeen, de Janis Ian.

La inclusión de la canción es evidentemente un chiste, porque Homer puede ser muchas cosas, pero nunca una adolescente más bien feúcha; y funciona en esa escena de manera dual y formidable, si se conoce el tema: nos hace reír enseguida, por la ocurrencia de los guionistas, pero, dos segundos después, descubrimos que la enorme tristeza que transmite At Seventeen sigue funcionando como el reloj de una bomba.

Esta es la canción que nunca debería escuchar una adolescente más bien feúcha, pero que supongo que ha sido especial y morbosamente escuchada por ellas. Su letra tiene, no obstante, una cierta dosis de alivio, que no de esperanza, aunque no está éste precisamente dirigido a chicas de 17, sino a mujeres adultas, experimentadas y tristemente resabiadas. Una penita, vamos, pero qué pedazo de canción.

Vídeo con la letra (use carefully):

M. Ward: “Rave On” (Hold Time, 2009)

M. Ward es el cantautor norteamericano del que todo el mundo habla.

M. Ward

M. Ward

Con una música que bebe en las esencias de la tradición norteamericana y deconstruida al estilo de Tom Waits, lleva publicados  en los últimos años varios discos de esos que se dicen esenciales: Duet For Guitars # 2 (2004) fue la llamada de atención, luego vinieron Transistor Radio (2005) y el impresionante Post-War (2006). Dentro de unos días publica Hold Time (2009), que puede entenderse como una amplificación musical del anterior. En 2008, junto a la cantante y actriz Zooey Deschanel, firmó el encantador She & Him: Volume One, que ha sido considerado por (casi) todo el mundo como uno de los mejores discos del año.

Os ofrecemos uno de los temas de Hold Time, Rave On, y, abajo, su letra.

You rave on, it’s a crazy feelin’
I know, she’s got me reelin’
When you say I love you, rave on

The way you dance and hold me tight
The way you kiss when we say goodnight
Rave on, it’s a crazy feeling
And I, I know it’s got me reelin’
When you say I love you, rave on

Rave on, it’s a crazy feeling
And I, I know its got me reelin’
I’m so glad that you’re revealing your love for me
Rave on, rave on, tell me, tell me not to be lonely
Tell me, you love me only, rave on to me

Oh, oh, rave on, it’s a crazy feeling
And I, I know its got me reelin’
I’m so glad that you’re revealin’ your love for me
Oh, rave on, rave on, tell me, tell me not to be lonely
Tell me, you love me only, rave on to me

The little things that you say and do
Make me want to be with you
Rave on, it’s a crazy feeling
And I know, she’s got me reelin’
When you say I love you, rave on

Oh, rave on, it’s a crazy feeling
And I, I know its got me reelin’
I’m so glad that you’re revealin’ your love for me
Rave on, rave on, tell me, tell me not to be lonely
Tell me, you love me only, rave on to me
Rave on to me, rave on to me

José Manuel Díez

La voz del grupo extremeño de rumba-pop El Desván del Duende, además de músico, es fino poeta, o “poeta metido a músico” como él mismo reconoce. Ha publicado dos poemarios (el último, La Caja Vacía, en Visor) y ha recibido varios premios (entre otros el “Premio Patrimonio de la Humanidad”, Cáceres, 2005).

DISERTACIÓN SOBRE LA FELICIDAD

Nunca será feliz quien no ha llorado,
quien no ha perdido el mar o acaso un puerto,
quien no ha tocado un cuerpo despidiéndose,
quien no ha saboreado la derrota.

Nunca será feliz quien no ha medido
la luz de su tristeza
en su esperanza.

NOTAS: José Manuel Díez tiene un blog y en la página de la Obra Social de Caja Madrid hay más poemas.

Más allá de “American Pie”

Microsiervos enlaza un vídeo (Youtube, 9 min) que “alguien” ha tenido la paciencia de editar con todas las referencias (muy discutidas y nunca aclaradas por Don McLean) incluidas en la mítica canción “American Pie” (1971). Merece la pena verlo teniendo a la vista la letra, que incluimos abajo.

American Pie Lyrics

A long, long time ago…
I can still remember
How that music used to make me smile.
And I knew if I had my chance
That I could make those people dance
And, maybe, they’d be happy for a while.

But february made me shiver
With every paper I’d deliver.
Bad news on the doorstep;
I couldn’t take one more step.

I can’t remember if I cried
When I read about his widowed bride,
But something touched me deep inside
The day the music died.

So bye-bye, miss american pie.
Drove my chevy to the levee,
But the levee was dry.
And them good old boys were drinkin’ whiskey and rye
Singin’, “this’ll be the day that I die.
“this’ll be the day that I die.”

Did you write the book of love,
And do you have faith in God above,
If the Bible tells you so?
Do you believe in rock ’n roll,
Can music save your mortal soul,
And can you teach me how to dance real slow?

Well, I know that you’re in love with him
`cause I saw you dancin’ in the gym.
You both kicked off your shoes.
Man, I dig those rhythm and blues.

I was a lonely teenage broncin’ buck
With a pink carnation and a pickup truck,
But I knew I was out of luck
The day the music died.

I started singin’,
“bye-bye, miss american pie.”
Drove my chevy to the levee,
But the levee was dry.
Them good old boys were drinkin’ whiskey and rye
And singin’, “this’ll be the day that I die.
“this’ll be the day that I die.”

Now for ten years we’ve been on our own
And moss grows fat on a rollin’ stone,
But that’s not how it used to be.
When the jester sang for the king and queen,
In a coat he borrowed from james dean
And a voice that came from you and me,

Oh, and while the king was looking down,
The jester stole his thorny crown.
The courtroom was adjourned;
No verdict was returned.
And while lenin read a book of marx,
The quartet practiced in the park,
And we sang dirges in the dark
The day the music died.

We were singing,
“bye-bye, miss american pie.”
Drove my chevy to the levee,
But the levee was dry.
Them good old boys were drinkin’ whiskey and rye
And singin’, “this’ll be the day that I die.
“this’ll be the day that I die.”

Helter skelter in a summer swelter.
The birds flew off with a fallout shelter,
Eight miles high and falling fast.
It landed foul on the grass.
The players tried for a forward pass,
With the jester on the sidelines in a cast.

Now the half-time air was sweet perfume
While the sergeants played a marching tune.
We all got up to dance,
Oh, but we never got the chance!
`cause the players tried to take the field;
The marching band refused to yield.
Do you recall what was revealed
The day the music died?

We started singing,
“bye-bye, miss american pie.”
Drove my chevy to the levee,
But the levee was dry.
Them good old boys were drinkin’ whiskey and rye
And singin’, “this’ll be the day that I die.
“this’ll be the day that I die.”

Oh, and there we were all in one place,
A generation lost in space
With no time left to start again.
So come on: jack be nimble, jack be quick!
Jack flash sat on a candlestick
Cause fire is the devil’s only friend.

Oh, and as I watched him on the stage
My hands were clenched in fists of rage.
No angel born in hell
Could break that satan’s spell.
And as the flames climbed high into the night
To light the sacrificial rite,
I saw satan laughing with delight
The day the music died

He was singing,
“bye-bye, miss american pie.”
Drove my chevy to the levee,
But the levee was dry.
Them good old boys were drinkin’ whiskey and rye
And singin’, “this’ll be the day that I die.
“this’ll be the day that I die.”

I met a girl who sang the blues
And I asked her for some happy news,
But she just smiled and turned away.
I went down to the sacred store
Where I’d heard the music years before,
But the man there said the music wouldn’t play.

And in the streets: the children screamed,
The lovers cried, and the poets dreamed.
But not a word was spoken;
The church bells all were broken.
And the three men I admire most:
The father, son, and the holy ghost,
They caught the last train for the coast
The day the music died.

And they were singing,
“bye-bye, miss american pie.”
Drove my chevy to the levee,
But the levee was dry.
And them good old boys were drinkin’ whiskey and rye
Singin’, “this’ll be the day that I die.
“this’ll be the day that I die.”

They were singing,
“bye-bye, miss american pie.”
Drove my chevy to the levee,
But the levee was dry.
Them good old boys were drinkin’ whiskey and rye
Singin’, “this’ll be the day that I die.”