‘Antología de la literatura fantástica’ V

En esta ocasión nos enfrentamos a:

MACEDONIO FERNÁNDEZ. Tantalia
JAMES GEORGE FRAZER. Vivir para siempre
GEORGE LORING FROST. Un creyente
ELENA GARRO. Un hogar sólido
GILES. El negador de milagros
RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA. Peor que el infierno
RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA. La sangre en el jardín
HOLLOWAY HORN. Los ganadores de mañana
I. A. IRELAND. Final para un cuento fantástico
W. W. JACOBS. La pata de mono
JAMES JOYCE. Definición del fantasma
JAMES JOYCE. May Goulding
DON JUAN MANUEL. El brujo postergado

que, como va siendo ya habitual, parece mucho más de lo que realmente es.

Entre los relatos extensos tenemos en primer lugar Tantalia, una casi-alegoría irónica y filosófica sobre la vida en pareja y una cierta tendencia enfermiza hacia la simbología, cuya clave probablemente podrán desentrañar los alumnos si atienden al mito de Tántalo. Más accesible les habrá parecido sin duda la pieza Un hogar sólido, construida con una extraña mezcla de sátira social, humor negro y prosa poética (o “teatro poético” en este caso), en la que obtenemos una insólita visión de un panteón familiar. Luego vienen dos piezas magistrales (y con muchas similitudes) del género fantástico: en Los ganadores del mañana un buscavidas recibe un regalo tan inesperado como envenenado y en La pata de mono una familia no puede resistir la tentación de pedir “los tres deseos” a pesar de que se les advierte de que su cumplimiento les traería la calamidad.

Entre los relatos breves encontramos las espeluznantes diez líneas de  Vivir para siempre, las geniales seis de El negador de milagros (que parece un retrato, pero al revés, de todos cuantos se empeñan en negar la realidad aun teniéndola delante de las narices, y que se parece bastante en su ironía a Un creyente), los fragmentos, casi testimoniales, de Joyce (le falta una muy buena y muy hispana definición de ‘fantasma’: 5ª acepción del DRAE) y los dos relatos de Gómez de la Serna (estupenda la visión del Purgatorio como un Infierno Peor que el Infierno).

Hemos dejado para el final los relatos de dos trampas, una sólo evocada en Final para un cuento fantástico y otra magistralmente narrada (tanto que también atrapa al lector) por el Infante Don Juan Manuel en El brujo postergado.

Deben, como la vez anterior, comentar y negar o suscribir razonadamente las palabras de su profesor que están marcadas en rojo.

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