Gengis Kan (1162-1227) es el título (‘señor de toda la tierra’) que recibió el aristócrata mongol llamado Temuyin cuando en 1206 fue coronado como líder de todas las tribus que habitaban al norte de China y que habían comenzado a expandir su territorio de una forma tan rápida como violenta y tan astuta como brutal. Cuando murió, su imperio –el imperio contiguo más grande de la Historia-ya abarcaba los territorios actuales de Mongolia, el sur de Siberia y casi la mitad de China, el norte de la India y Pakistán y la totalidad de los actuales Tayikistán, Turkmenistán, Kirguistán, Uzbekistán y Kazajistán. En manos de sus descendientes –entre ellos, Kublai Kan, a quien visitó Marco Polo- el imperio mongol (también llamado tártaro en el siglo XIII) abarcaría desde Japón hasta el Báltico y desde Vietnam al Mediterráneo.
Gengis Kan en la Wikipedia.
Youtube: Dynasties: The Mongol Empire (inglés)
Youtube: Grandes generales: Genghis Kan (español)
Mongol (trailer de la película de Sergei Bodrov, 2007):
Todo esto viene a colación del soneto de Borges El instante, cuya referencia a “los tártaros” a los alumnos les parecía indescifrable:
¿Dónde estarán los siglos, dónde el sueño
de espadas que los tártaros soñaron,
dónde los fuertes muros que allanaron,
dónde el Árbol de Adán y el otro Leño?
El presente está solo. La memoria
erige el tiempo. Sucesión y engaño
es la rutina del reloj. El año
no es menos vano que la vana historia.
Entre el alba y la noche hay un abismo
de agonías, de luces, de cuidados;
el rostro que se mira en los gastados
espejos de la noche no es el mismo.
El hoy fugaz es tenue y es eterno;
otro Cielo no esperes, ni otro Infierno.